ArturoSoria.com: Artículos interesantes y guía selecta de Arturo Soria
 Arturo Soria > Artículos > poetaurbano > La edad me perdone  
separador

La edad me perdone

por Ricardo Jiménez
Publicado: 05/09/2001  

Ricardo Jiménez sencillamente escribe sobre su forma de ver el mundo, pero cada cual tiene su propia perspectiva. Opiniones, críticas o ideas son bienvenidas.


- Tengo setenta y cuatro años, artritis, y un perro.

Vivo solo, bueno, en compañía de "Chester", pero ninguna persona acompaña mis comidas en la mesa.

Tenía esposa si, pero ella era toda una dama, y siempre supo cuando era hora de retirarse, murió hace ya doce años, y mis hijos pensaron que sería bueno tener algo de que ocuparme, y me regalaron este Coquer, que si bien no puede compararse al recuerdo de mis hijos, a veces lo prefiero al resto de las personas.

No tengo más ocupación que sentarme en un banco, cerca de mi casa, y ver a la gente y mi vida pasar frente a mis ojos, y esto es tan aburrido, que hasta los pensamientos que tengo al mirar las cosas, me parecen de lo más extraños, trato de buscar un sentido para todo y todos. Por que estamos aquí?, quien guía nuestros pasos, y que finalidad ha tenido dejarme la piel todos estos años, no lo he logrado entender aun, y se me acaba el tiempo.

De nada sirve todo lo que guardo en mi memoria, por que las visitas de mis nietos son breves y fugaces, como vienen se van, miento, vienen, cobran su paga dominical, y se van. Ni tan siquiera me sirve para comprarles un beso, los muy "puñeteros", como les envidio.

A veces converso con mis compañeros de lanzas, los que eran jóvenes cuando yo lo fui, y han envejecido a la vez que yo, y mantenemos conversaciones triviales, a cerca del tiempo, y de cómo afecta este a nuestras dolencias, es tan aburrido.

En ocasiones, también, al encontrarme con la soledad de mi hogar, viendo cualquier programa de televisión, de esos que llaman “ De Rigurosa Actualidad”, y que a mí me parecen más arcaicos que mi boina, me vienen a la mente pensamientos, positivos y negativos, pienso que llegará el momento en que sentiré la frustración de tener que salir corriendo al W.C., y tener pavor por que no sé si llegaré o no, lo positivo de esto es, que así tendré una buena excusa para lavarme los pantalones.

Pero lo que más lastima me causa, es lo que no he visto y no llegaré jamás a ver, son tantas y tantas cosas, tantos lugares los que siempre soñé visitar, tantas cosas por conocer, eso de lo que me habla mi nieto, que escribes en una pagina "Güeb" y que eso mismo lo leen por todo el mundo, y me pregunto yo, de que tipo de papel será esa pagina “Güeb” para que lo lean tantas personas. Ay, si se enterara de esto Cela, se haría de oro.

Pero con este último pensamiento me quedo, doy por sentado que desconozco muchos de los aspectos que en este momento son de lo más moderno, entiendo que no estoy al día de todos los adelantos que en esta época se llevan, pero me pregunto por que hade correr tan rápido todo? Es que no se puede dejar que las cosas sigan su ritmo normal de desarrollo? No podemos conformarnos con lo que de momento tenemos? No estoy en el lugar adecuado, ni lo he estado en mucho tiempo, desde que dejé mi tierra y mi gente para venirme aquí, con mis hijos por que ellos me quieren, y no quieren que esté solo dicen, pero no entienden que aquí me encuentro mas solo que nunca, sin salir un domingo a tomar un chato de vino con mis amigos, que aunque digan que a mi edad me siente mal, a mi pe parece el mejor momento, allí en mi pueblo, donde crecí y viví la mayor parte de mi vida, ahora solo soy un animal perdido en esta gran “urbe”, no se donde salir, me da miedo moverme mas allá de la esquina de mi acera, me siento a descansar, por que aquí no se respira el mismo aire que en la montaña y me canso sin apenas moverme, la vejez no es lo que dicen, no es un estado, es un transito.

En fin, esta noche me acostaré pronto, cansado y aburrido, daré un paseo a "Chester", y me intentaré dormir, para no encontrar el sueño en muchas horas, y perderlo con facilidad con cualquier sonido de la calle, o un mal sueño que atormente mi descanso.

De veras, creo que no soy el único, pero deseo que esto acabe, para reunirme al fin con mi amada esposa, que estoy seguro que sonríe al mirarme, y me espera, como yo a ella.

Accede ahora a
Más artículos de este consultorio





Copyright 2000 - 2014 © Rent & Buy S.A.





Si quieres puedes

Preparar artículo para imprimir Imprimir

También puedes

Ver más artículos
de este consultorio