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¿Sin hacer nada?

por Ricardo Jiménez
Publicado: 25/04/2002  

Ricardo Jiménez sencillamente escribe sobre su forma de ver el mundo, pero cada cual tiene su propia perspectiva. Opiniones, críticas o ideas son bienvenidas.


Ayúdame Dios mío, a ser una buena secretaria.

Y dame una memoria de elefante, para acordarme donde dejó mi jefe cada papel que pasó por sus manos, y que después de dos o tres años, quiere que se los traiga. Porque se imagina que me los dio.

Ayúdame Dios mío, para poder hacer seis cosas al mismo tiempo, y rápido, dame tres o cuatro orejas para otros tantos teléfonos que suenan a la vez.
Varias manos para taquigrafía, maquina, archivos, recados y hacer café, unos cuantos ojos más, para ver si sale mi jefe, cuando llega, a quién espera o si llegó, para quién no quiere estar.

Dame dedos de pianista, piernas de avestruz y nervios de astronauta.

Ayúdame Dios mío, para hacer la carta urgente que me dicta a la velocidad supersónica, porque me la debería haber dado ayer, y tenía que haber salido un día antes, y que después de hecha, se queda tres días sin firmar, con el consecuente e inminente ataque de histeria al que debo sobreponerme.

Ayúdame Dios mío, para no perder la paciencia, ni siquiera en el caso de que mi jefe, después de haberme hecho buscar durante horas un documento, me anuncie sonriendo, y sin inmutarse, que hace una hora logró encontrarlo en su escritorio.

Ayúdame Dios mío, para adivinar, cuales son los papeles que no debo romper cuando se me ordena hacerlo, porque me los van a pedir después con urgencia, y me van a hacer buscarlos después en la basura, si todavía están, y me harán jugar al rompecabezas, sin que se noten las roturas.

Ayúdame Dios mío, para no creerme todo lo que me dice mi jefe, en el sentido de que soy indispensable para el éxito de la empresa, que soy muy capaz, eficiente y trabajadora, porque a su primer grito destemplado, ladrando entre montañas de papeles de su escritorio, se me bajan hasta el suelo los aires de grandeza, las ilusiones, y todo lo demás.

Si pudieras conseguirme todo esto Señor, te estaría eternamente agradecida.

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